10.- LAS MEDIAS VERDADES DE DEZCALLAR (II) – EL ESPÍA LOCUAZ

El exdirector del CNI se muestra especialmente afectado por haber sido apartado del club de los elegidos y reacciona con un golpe bajo: “Él se rodeaba de incondicionales que son los que le decían “Si, bwana” a todo lo que él decía”, sin poder disimular, no obstante, de una manera lastimera, la profundidad de la herida recibida, algo que seguramente se acusa más en un diplomático aristócrata acostumbrado a frecuentar todos los cenáculos del poder y del gran mundo: Yo digo que no se portó bien conmigo. ¿Por qué? No lo sé. Porque no le gustaba lo que yo le decía, porque no se fiaba de mi…  No lo sé”.

Y en efecto. No se entiende muy bien cómo si en un caso menor, como el del Prestige, Aznar convocó formalmente un Gabinete de Crisis -en el que estaba incluido el jefe del CNI-, en algo de la envergadura y trascendencia del 11-M no convocara ese Gabinete y decidiera rodearse exclusivamente de sus leales, dejando fuera al que más podría saber de lo ocurrido. ¿Por qué lo hizo? ¿Por la primera razón que aduce con intención Dezcallar: que a Aznar no le gustaba lo que le contaba porque solo quería a su alrededor negritos sumisos (“Si, bwana”)?

Nos tememos que esta razón adolece de un fallo argumental porque el “Gabinete de los Elegidos” fue convocado en la mañana del día 11 y Dezcallar, según declaró en la Comisión de Investigación, le dijo esa misma mañana a Aznar que pensaba que había sido ETA. ¿No era eso lo que quería oír Aznar, como nos cuenta con despecho el propio jefe del CNI? ¿Por qué no le convocó entonces? Es más, el hecho de enviarle más tarde, a las 15:51 una nota del Centro firmada por él asegurando la autoría etarra, ¿hay que interpretarlo como que quería halagar los oídos de Aznar?

No. Está claro que lo que Dezcallar le contara o dejara de contar a Aznar no era la raíz del problema. Parece, más bien, la segunda posibilidad: que no se fiaba de él, algo que para el diplomático –se trasluce-  debió de constituir no solo una gran afrenta sino la mayor de las injusticias. Trataremos, sin embargo, de hacer una composición de lugar para ver si la desconfianza de Aznar pudiera tener algún fundamento.

Aznar en sus Memorias dijo que nadie le impuso a Dezcallar como Director del CNI. Desde luego, no entra en el ADN del expresidente reconocer algo de ese tenor, pero su confesión resulta difícilmente creíble teniendo en cuenta cómo en la primera legislatura se le impuso a todo aquello que tuviera algo que ver con la Seguridad o las FFAA: Eduardo Serra en Defensa, Martí-Fluxa Secretario de Estado de Seguridad, y, sobre todo, los que algunos importantes historiadores han considerado como los auténticos cerebros del 23-F (el que involucró a las FFAA para después arrojarlas al estercolero), el general Calderón y el comandante Jose Luís Cortina, blanqueados como Director del CESID y asesor de la Presidencia (vid. 23-F, El golpe del CESID y 23-F, el rey y su secreto de Jesús Palacios). Es lo que se conoce como “el impulso soberano”.

En el caso de Dezcallar, no es ningún secreto la inmejorable relación del diplomático con el rey (se habló incluso de él–seguramente para quemar ese cartucho- como Jefe de la Casa Real después de su estadía en Washington), ni su buenísima relación, si no inclinación –“penchant”– con socialistas como Felipe González y Rubalcaba. Tampoco es desconocido la preferencia o el favor real hacia estos personajes, lo cual me indujo a sugerir en el cap. 11.1. de Las Cloacas del 11-M que «el rey trata a los socialistas como colegas y a los del PP como súbditos».

El mismo Dezcallar describía en la Comisión de Investigación de una manera gráfica cómo recibía a Felipe González cuando era embajador en Marruecos, en las múltiples visitas del sevillano al país vecino para cuidar –intuimos- de sus negocios: «A Felipe González lo he tenido yo en la embajada cuando he sido embajador; a veces le veía, a veces no le veía, a veces le iba a buscar al aeropuerto, a veces venía a casa a comer» (CI, 7, pág.16). No es de extrañar, por tanto, la algazara socialista cuando se enteraron de su nombramiento…

Esto, de por sí, no tendría por qué haber influido determinantemente en las relaciones de ambos personajes ni en el funcionamiento de las instituciones que regentaban. Sin embargo, a lo largo de esa segunda legislatura se fueron produciendo toda una serie de acontecimientos que debieron resquebrajar bastante una relación que, desde luego, nunca debió tener su origen en eso que Goethe describía como “las afinidades electivas”.

Aznar en sus Memorias cuenta uno de esos acontecimientos que afecta singularmente a Dezcallar: la crisis de Perejil. Si hay algo en lo que el diplomático debería ser experto es en todo lo relacionado con Marruecos, donde no solo fue embajador sino que además, según se cuenta, antena del CNI. Todo ello justo antes de ocupar la sede de la Cuesta de las Perdices y que se produjera la invasión de Perejil. Aznar relata las dudas que se les planteaban para responder a la agresión marroquí y añade: «El problema era que no teníamos prácticamente ninguna información: ni sobre el número de gendarmes (invasores), ni sobre el armamento del que disponían, ni sobre las instrucciones que habían recibido. Lo cual no dejaba de ser insólito y, en mi opinión, poco comprensible desde el punto de vista de la eficacia de nuestros servicios de inteligencia». El rejón a Dezcallar habla por sí solo.

Pues bien, si esto es lo que ocurrió con Perejil, ¿qué no pensaría el Presidente con algo de la magnitud del 11-M?

El 11-M fue un auténtico Golpe de Estado. Contra los españoles, contra España y contra “la Nación”. Por eso Aznar, que desde la misma mañana del día 11 empezó a recibir todo tipo de presiones desestabilizadoras (vid. caps. 6.7.; 11.3.; y 11.4. de mi libro), en su primera comparecencia a los medios, a las 14:30, dijo aquello de: «No vamos a cambiar de régimen ni porque los terroristas maten ni para que dejen de matarNo hay negociación posible ni deseable con estos asesinos… Quien decide es el pueblo español», y en el lema de la manifestación, con el disgusto de los socialistas, impuso la mención a la Constitución: Con las víctimas, con la Constitución, por la derrota del terrorismo”.

Y en ese Golpe de Estado una parte muy importante fue el pustch político-mediático que siguió acto seguido a los atentados, orquestado al alimón por el PSOE y el Grupo PRISA, con la SER e Iñaki Gabilondo como arietes principales. Ya a las 8 de la mañana Rubalcaba le comentaba a Zapatero en RN fuera de micrófonos que si había sido ETA ganaba el PP y si Al Qaeda ganaban ellos. Y Zapatero, a las 8:50 amenazaba ya veladamente al Gobierno en la SER: Espero que el gobierno informe a todos los partidos”.

Ese es el contexto. Aznar claramente es el que más cuenta se dio de ello porque él era el objetivo principal. Lo consigna de manera inequívoca en su diario en la entrada del 11 de Marzo: «Soy consciente de que España ha sido atacada y que empiezan cosas nuevas para el país que espero que entienda» (Memorias, t. II, pág. 297). Como hemos relatado desde las primeras horas de la mañana recibió mensajes inequívocos de lo que se estaba ventilando, como los que lanzó a las 11:30 desde la SER Iñaki Gabilondo propugnado un TIEMPO NUEVO (vid. la entrada 5.- EL TIEMPO NUEVO – Iñaki Gabilondo). ¿No es por tanto comprensible que en esas circunstancias Aznar se rodease de sus leales, de esos que despectivamente Dezcallar llama sus “incondicionales”?

¿Y qué méritos podía aducir Dezcallar para ser llamado al Sanedrín, después de haber fallado de manera calamitosa en la crisis de Perejil? ¿Lo que acababa de ocurrir en los trenes de cercanías de Madrid? ¿No parece lógico que Aznar, sin atender a otras razones, no quisiera tener apartado de su vera a quien de nuevo le había mantenido en el más completo limbo informativo?

Pero quizás hubiera otras razones más determinantes. Dejemos que sea el propio Dezcallar quien nos introduzca en la faena: «Yo hablaba con todo el mundo, porque una cosa que nunca hizo el presidente del Gobierno es decirme lo que tenía que hacer o lo que no podía hacer… Yo hablé aquella mañana con Rubalcaba, como hablé con Javier Solana, como hablé con Narcís Serra, [Miguel Ángel] Moratinos, me llamó Zapatero, Ana Palacio… Yo les decía: en este momento lo que yo tengo, con la información que tengo…» (vid. Público).

¿Cómo es esto posible? ¿Cómo todo un jefe de los Espías, que se sobreentiende que debe mantener por encima de todo la circunspección y el secreto, se dedica a “hablar con todo el mundo”? Dezcallar, quizás para justificar esa incontinencia verbal, esbozó ya en la Comisión parlamentaria su concepción de lo que deberían ser los Servicios Secretos, tal y como le contó a Aznar para aceptar el puesto:  «… yo concibo esto como un servicio de Estado y, entonces, lo que te pido es que si lo acepto no haya interferencias porque no quiero entrar en el juego político interno, porque creo que es malo para un servicio de inteligencia… que tiene que estar por encima de eso, del juego político» (CI, 7, pág. 32).

Esto parece muy sensato. ¿Pero qué significa estar por encima del juego político? Lógicamente, es de entender que no mezclarse en la disputa política y, sobre todo, en el juego de los partidos políticos. ¿Así lo entendía Dezcallar? No parece ser así, a tenor de lo que declaró en la Comisión: «Durante el tiempo que yo estuve al frente del centro hice hincapié en que también el jefe de la oposición recibiera informes, porque yo concibo el centro como un servicio de Estado… el jefe de la oposición recibía regularmente información del Centro Nacional de Inteligencia» (Ídem, 29).

No terminamos de salir de nuestro asombro. ¿Cómo puede enviarle el Jefe de los Servicios Secretos “regularmente” informes a un jefe de la oposición? ¿Es así como funcionan los servicios secretos de los Estados soberanos? En absoluto, incluido, por supuesto, el Estado Español al que Dezcallar juró “servir” en presencia de Aznar. Basta con consultar la Ley 11/2002 de 6 de Mayo que regula el CNI. En su art. 1º define al CNI «el Organismo público responsable de facilitar al Presidente del Gobierno y al Gobierno de la Nación las informaciones, análisis…». ¿Dónde está el jefe de la oposición en el articulado que regula al CNI? En ningún lugar, como es lógico, porque en ninguna cabeza cabe el desatino de pensar que los Servicios Secretos que deben proteger al Estado y a la Nación poniéndose al “servicio” del Gobierno, facilite informes a aquel cuyo principal, si no único, interés es desbancarlo.

Pero aún hay más. El art. 4, f) determina como función del Centro «velar por el cumplimiento de la normativa relativa a la protección de la información clasificada», es decir, “secreta”. Dezcallar se prodigó en la Comisión, así como en las entrevistas, sobre los asuntos que no podía pronunciarse por tratarse de materia “clasificada”. La Nota del CNI al Gobierno de las 15:51 en la que aseguraba la autoría etarra era una nota “clasificada”. La más importante, por la trascendencia de los atentados, que quizás haya jamás emitido. ¿Y qué es lo que habló con Zapatero en la mañana del día 11? Esto le contó: «… que creíamos que había sido ETA, y le di una serie de razones por la que creíamos que era ETA en aquel momento… Y se lo dije, sí. Efectivamente, hablé con él» (CI, 7, pág. 9).

Es decir, que le reveló lo principal de lo que constituiría la materia clasificada de la Nota de las 15:51. ¿Cómo se le puede llamar a esto? ¿«Velar por el cumplimiento de la normativa relativa a la protección de la información clasificada»? Dejo al lector que emita su propio veredicto.

Y por último, ¿cómo puede Dezcallar rasgarse las vestiduras porque Aznar hubiera desclasificado esa Nota cuando él estaba revelando su contenido –o lo que iba a ser su contenido- a personas ajenas que, precisamente, se la tenían jurada al destinatario de esa Nota? La diferencia entre Aznar y Dezcallar en este caso es que Aznar tenía plena potestad para desclasificar esa información, pero Dezcallar –nos parece evidente- no la tenía para revelarla.

En el próximo capítulo seguiremos indagando con quién hablaba Dezcallar, si era con “todo el mundo” o con un “mundo” más reducido y más “afín”, entre ellos Rubalcaba, y de qué pudo hablar con interlocutores tan intrigantes.

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12 comments

  1. Demoledora forma de argumentar las necedades que se han publicado en el libro “de” Jorge Dezcallar.
    Y si. Es sorprendente que dijese en la Comisión de Investigación del Congreso que había quebrantado la ley informando al jefe de la oposición “regularmente” y que nadie pestañease.
    Al final estas historias son de cortina… o visillo 😉

  2. Gracias Carlos. En efecto, es escandaloso el silencio de sus Señorías, durante la Comisión y sobre todo después. Refleja por otro lado la impunidad o el respeto que imponen los que manejan dossieres, la información…

  3. Amigo te sales 

    Un fuerte abrazo me encantaría verte, podríamos comer si vienes por Madrid 

    Enviado desde Yahoo Mail para Android

  4. Por favor, que alguien me desberce: ¿quién impuso a Aznar el nombramiento de Dezcallar? ¿Con que pudieron amenazarlo si no hacía efectivo ese nombramiento?

  5. la última parte de su pregunta es interesante. No sé si había nada con que le pudieran dulcificar. creo que en ese momento no. Quizás desconozcamos el poder real que ha tenido el heredero de el Caudillo.

  6. Dos breves apuntes.

    A mi lo que me parecería sorprendente es que la locuacidad del personaje le situase en el centro de la diana. Es decir, que es muy absurdo que confiese de motu propio un comportamiento incorrecto cuando relata que aquel día habló con todo el mundo. Ni te cuento si ese comportamiento formase parte de algún tipo de operación política contra el gobierno (o a favor). Por lo tanto yo deduzco que Dezcallar no es consciente de haber participado en nada parecido. Por otra parte lo interesante es saber si a todos les dijo lo mismo, ya que parece que la información transmitida por Dezcallar ese día era coincidente con la tesis del gobierno de la autoría de ETA.

    En cuanto a la imposición del nombramiento de Dezcallar, no seré yo quién niegue la influencian del Rey Emérito en ese tipo de nombramientos. Ahora bien, ¿hay algún dato que permite afirmar que ese nombramiento se produjo contra el criterio y voluntad de Aznar? Aparentemente no. Aznar ha presumido del nombramiento de Dezcallar y parece que ha podido haber al menos algún tipo de consenso en su designación. Igual que en el caso de Calderón y compañía no se trataba precisamente de alguien ajeno al partido gobernante, sino al contrario, una persona muy vinculada al nacimiento de AP y que ha debido estar muchos años revoloteando en torno a Fraga y compañía, al igual que Cortina frecuentaba a Álvarez Cascos, el “experto” en cloacas de los populares. El tema de las imposiciones reales hay que tratarlo con mimo.

    http://www.elespiadigital.com/index.php/biografias/militares/206-javier-calderon-fernandez

    Por cierto, en ese sentido ¿cómo se interpretaría el nombramiento de Alberto Saiz y la salida de Dezcallar tras el 11-M? Porque nadie se puede creer que sea un nombramiento debido a una imposición real. Más bien al contrario, un intento de cortocircuitar al Borbón.

    Por otra parte creo recordar que Aznar nunca se ha enfrentado públicamente con Dezcallar. Es más, en la comisión reiteradamente insistió en que no iban a conseguir un enfrentamiento entre él y Dezcallar. ¿Por qué?

    Es interesante en relación a este nombramiento recordar lo siguiente:

    Cuando Bono fue designado ministro de Defensa (18/04/2004), no dudó en imponer, al día siguiente de su nombramiento, a su pariente e incondicional colaborador Alberto Saiz nada menos que como factótum del CNI, frente a cualquier otra sugerencia política más razonada y razonable, decisión que se formalizó por el Real Decreto 607/2004, de 19 de abril. Aquella falta de consenso motivó que el líder de la oposición, Mariano Rajoy, arremetiera contra su nombramiento por ser la “primera vez en la democracia” que se elegía para ese cargo a un “político de partido”, recordando que “nosotros sí hablamos con el Partido Socialista cuando nombramos al director del CNI”, en referencia a Jorge Dezcallar.

    Lo dicho. ahí quedan esos apuntes para la reflexión.

  7. No sabemos si Dezcallar pasaba otro tipo de información al PSOE (solo tenemos su palabra), ni a qué se dedicó en todos esos días, si a conspirar, a marear la perdiz o a ambas cosas, o a nada. Lo que sí denota su zascandileo es una vocación innata a estar en el centro del candelero. Pero su confesión sobre las confidencias al PSOE podría mirarse también como la pretensión de dar apariencia de normalidad a unos hechos que, si no los contaba, podían salir a la luz en cualquier momento. Además, sus confesiones se producen en julio, con el PSOE en el poder, sin que presumiblemente se le pudieran pedir cuentas por unos o por otros. LO que es un hecho es que su confesión delató un comportamiento atípico, mucho más en esas circunstancias, y conviene consignarlo.

    En el próximo capítulo se verá algo más que dará idea de las intrigas del personaje.

    En cuanto a los de Calderón y Cortina es conocida su participación en la creación de AP y su relación con Fraga. Pero de ahí a pensar que se le pudo ocurrir a Aznar hay todo un trecho. Lo más probable es que se le sugiriera con el famoso “impulso soberano”, porque en este caso sí que podrían haber razones muy sólidas para el blanqueo de unos personajes que estuvieron en el filo de la navaja en el juicio de Campamento, sobre todo el 2º, aunque hubiera arrastrado al 1º.

    Igual ocurrió lo mismo con Dezcallar, pero sea como fuere, Aznar siempre preferirá sacar pecho que reconocer cualquier influencia.

    Lo de Bono ya me supera…

  8. Un yihadista del Opus: Eduardo Rozsa Flores. Con carné de terrorista y con carné del Opus catalán, que lo forjó.

    “Eduardo Rózsa Flores”

    https://es.wikipedia.org/wiki/Eduardo_R%C3%B3zsa

    “Del Opus Dei al Islam pasando por el terrorismo. Biografía de Eduardo Rosza.”

    Ernesto Milá.
    http://info-krisis.blogspot.com.es/2010/10/del-opus-dei-al-islam-pasando-por-el.html

    Ricardo Estarriol es un periodista del Opus, destinado en Viena cuando la guerra de Yugoslavía que él cubría. El terrorista Eduardo Rozsa Flores estaba en Hungría. El opusino Estarriol le fichó para trabajar con él en la guerra yugoslava, y Rozsa Flores envió crónicas que publicó La Vanguardia, año 1991. Al poco Rozsa Flores, que se hizo del Opus, organizó importantes fuerzas paramilitares para Croacia. Murió en 2009 en Bolivia, en una extraña y polémica operación en que participaba junto con otros mercenarios, varios de ellos españoles. Tras su polémica muerte periodistas españoles agitaron el caso en Bolivia.

    Ricardo Estarriol es un opusino catalán importante. Un representante del Opus. Como tal ejerció en el famoso programa de La Clave de Jose Luís Balbín, sobre el Opus, hace décadas:

    El terrorista Eduardo Rozsa Flores fue también del Opus, aunque menos importante:

    “No puedo mencionar ni una sola experiencia negativa en relación con la obra. Todo lo contrario. Más fue lo que recibí que lo que yo pude brindar a los sacerdotes y laicos de la agrupación, que me ayudaron y me dieron afecto en los tres años de estudio con ellos”, asevera.

    http://www.fmbolivia.com.bo/noticia10923-entrevista-realizada-por-el-deber-a-uno-de-los-supuestos-terroristas-en-2006.html

    El País ocultando su filiación opusina, sus trabajos para La Vanguardia y su madre catalana:

    http://elpais.com/diario/2009/04/26/internacional/1240696805_850215.html

    ¿Usaron a este yihadista del Opus para el 11-M?

    El infiltrado oficial tras el 11-M, Ricardo Salas, en su libro “El Palestino” dice haber seguido instrucciones de Eduardo Rozsa Flores, mezclándolo con Carlos, el famoso terrorista internacional que estaba en la cárcel francesa. En el mismo libro cuenta que descubrió que Allekema Lamari estaba en Venezuela, y no suicidado en Leganés.

    Resumo un poco la historia de este mercenario. Nace en Bolivia, de madre catalana, Nelly Flores Arias, y padre judío húngaro, György Obermayer-Rózsa, comunista. Siendo niño, el padre abandona Bolivia por asuntos políticos y se instala en Hungría con el niño. Dice Ernesto Milá que fue formado en la Academia de los servicios secretos de la URSS. No está claro como le reclutó el opusino catalán Estarriol. Este vivía en Viena, donde se ocupaba de los asuntos del Este para La Vanguardia. En Viena fue embajador el opusino catalán López Rodó. Estarriol ha sido uno de los hombres importantes del Opus en Austria, cuya historia escribió, siendo la base de operaciones para su proyección hacia el este de Europa tras la caída del muro. Al parecer, Estarriol contactó con él de joven, cabe suponer que por tener madre catalana, y Rozsa Flores rechazó trabajar para él por ser marxista. En 1991 acepta la nueva proposición y se va a Albania, enviando sus crónicas a La Vanguardia, relacionándose con los otros corresponsales españoles. Es el momento en que debió hacerse del Opus. Pronto se ofrece a los croatas, católicos, organizando fuerzas mercenarias internacionales. La BBC emite un reportaje en que le acusa del asesinato de un periodista británico, que tenía novia catalana, periodista luego premiada por el régimen. Al mando de esas fuerzas de mercenarios internacionales cometió todo tipo de barbaridades. Un día, estando en una mezquita, se “radicaliza” súbitamente. Y pasa a ser terrorista islamista A pesar de las denuncias internacionales por sus crímenes debía estar bien protegido. Hace viajes como líder islamista por todo el mundo. Y se establece en Hungría como líder de la comunidad musulmana. Y hace películas sobre su vida criminal, con premios internacionales. Reaparece en Bolivia en 2009, donde muere acribillado en un hotel por fuerzas del gobierno. Era la época donde en Bolivia había graves conflictos entre el gobierno de Evo Morales y las regiones ricas y separatistas de Santa Cruz, de donde era natural el terrorista. Las fuerzas del gobierno entraron en la habitación donde estaba Eduardo Rozsa Flores y acribillaron a varios mercenarios internacionales, matándolos. El gobierno dijo que habían acudido a Santa Cruz contratados por su oligarquía para desestabilizar el país, encontrando explosivo C4 y armamento en una nave de la asociación de empresarios. Otra versión, la que defiende El País, dice que fue un montaje del gobierno de Evo Morales. Después de esta operación cesaron las tensiones que enfrentaban a la región de Santa Cruz con el gobierno, emigrando a USA uno de los más importantes empresarios de Santa Cruz. Antes de ir a Bolivia desde Hungría, Eduardo Rozsa dejó grabado un video contando que iba a Santa Cruz a organizar la desestabilización contra el presidente Evo Morales. Como es habitual, nadie ha esclarecido el caso.

    Alguno se sorprenderá de esta historia. No debería. Son ya varios casos conocidos de terroristas de todo tipo con carné del Opus. Aparte que el ministro opusino Fernández Díaz se jacte de “gestionar” el final de ETA, es sabido que el opusino Rafael Larreina es diputado del partido etarra, como ha establecido el Tribunal Supremo. El opusino senador italiano Marcello dell’ Utri está condenado por asociación mafiosa, e investigado por varios atentados terroristas en Italia. Algo que es normal, pues el Opus es en realidad una red de poder creada por la oligarquía negrera catalana, con ropaje religioso, que era el adecuado en la posguerra española.

    Por fas o por nefas, siempre aparece el Opus en cuestiones de terrorismo.

    ¿Usaron a este viejo islamista opusino en el 11-M? ¿En el atentado conocido? ¿En una posible operación de Aznar sobre la que otros montaron el 11-M, colándole a este? ¿Para quién trabajaba cuando murió en 2009 en Bolivia? ¿Seguía trabajando para el Opus catalán?

  9. Brutal ataque extorsionador del Opus a los Papas. Usando al Apezarena del 11-M, y significando que es por la cosa catalana:

    “En los círculos vaticanos se destaca que el cura polaco… ocupaba un puesto de cierta relevancia en la Congregación, donde era uno de los primeros en llegar a la oficina y destacaba por la labor que llevaba a cabo. Y trabajó al lado del cardenal Ratzinger cuando presidía la congregación.”

    “otra clave. Charamsa cuenta con el apoyo de un grupo pro-gay de Cataluña, que le ha facilitado el piso de Barcelona donde ahora reside. Es más, ese lobby va a financiar la publicación de dos próximos libros”

    http://www.religionconfidencial.com/en_voz_baja/entresijos-cura-Charamsa-independencia-Cataluna_0_2580941886.html

    Repito por si alguien no ha cogido la intención de esta “información” sobre el exagerado cura gay:

    “trabajó al lado del cardenal Ratzinger”

    Un chantaje tan descarado, aunque discreto por el medio, evidencia las enormes tensiones en el núcleo duro del régimen. Se les nota acelerados, excitados.

    Se trata de un claro intento de chantaje de este medio del Opus contra los Papas. Contra el Papa emérito Benedicto XVI, contra el Papa Francisco. Y hasta contra Juan Pablo II, cuyo número dos era Ratzinger. Un ataque chantajista a la Iglesia Católica.

    Dan a entender claramente que ellos controlan al cura homosexual –ahora se explican su sobreactuación gay- a través de misteriosas asociaciones gay, y que lo que está en juego es la cosa catalana, el título es “El cura Charamsa y la independencia catalana”. Y como es de rigor amenazan con publicar, un libro de temática gay “eclesiástica”. Y por medio del vidente del 11-M, Apezarena. No dejan de mostrar lo obvio. ¿El 11-M se hizo para la cosa catalana por los dirigentes efectivos del Opus?

    ¿Cuál es la materia del chantaje? Pueden ser varios fines. Es posible que sientan la posibilidad de que el Papa intervenga el Opus, como Juan Pablo II hizo con los jesuitas y Benedicto XVI con los “Legionarios de Cristo”. Desde luego por la cosa catalana. Quizás también porque algunos han anunciado la designación de Omella como obispo de Barcelona, asunto capital para el Opus y su querella catalana.

    Los dirigentes del Opus, núcleo duro del régimen, están muy excitados y no paran de montar operaciones. Lo de los abusos del colegio del Opus Gaztelueta ahora se ve claramente que lo han organizado ellos. Lo abran y lo cierran en diez días. Parece que cuando lo abren ya sabían que estaba cerrado en el Vaticano. Se le escapa en un comentario a uno de los terminales que ha usado el Opus:

    “Cuando sacó el tema El Mundo ya había concluido la investigación ordenada por el Papa en las Navidades del año pasado.”
    http://infocatolica.com/blog/coradcor.php/1510120431-iquien-restablece-el-buen-nom

    Uno de los motivos de nerviosismo del régimen opusino serán los problemas de La Caixa del opusino Fainé, que no se sabe cual es la magnitud de la retirada de fondos. Hoy usando uno de sus terminales, ¿control de daños?, dicen que el BCE le va a meter a La Caixa un buen puro:

    “El BCE exige a Isidre Fainé reformular la estructura contable del holding La Caixa”
    • POR AGUSTÍN MARCO

    http://www.elconfidencial.com/empresas/2015-10-13/el-bce-obliga-a-faine-a-reformular-la-estructura-contable-de-la-caixa_1057165/

    Por su cuenta, cifra el agujero en 1000 millones de euros de La Caixa. A saber.

    Acelerados, mandan hoy al chofer de Artur Más a que le haga nuevas muestras de servilismo. Imponen hasta la escenografía, con el chofer agachado ante Más, el cuarto de la lista. Claro que han estimulado a Felipe con los habituales chantajes. Hace unos días relacionando a una posible hija con el traficante de armas El Assir, implicado en un falso atentado de Al Qaeda. Y hoy también usan el terrorismo, el 11-M. Con Del Burgo, el “investigador”, enredador, opusino del 11-M, al que también tienen dulcificado por los créditos de las cajas de ahorro a las empresas del hijo. Usan al medio anti español que le han puesto a PJ, y al machaca que antes tenían en el medio controlado por el Opus catalán, La Gaceta, y luego en CachoCaixao, al que también le dieron el falso papel de amigo de las víctimas, Alberto Lardies. El chantaje es más escabroso que el de la supuesta hija, organizan un trío, con Letizia. Y con espías:

    “El secreto mejor guardado de la corte de Felipe VI

    La casa de Ginebra de Jaime del Burgo habría sido asaltada y registrada.

    Sobre si hubo una relación previa entre Jaime del Burgo y la hoy reina Letizia, Lardiés es escéptico: “No sé si Jaime del Burgo se enamoró de doña Letizia porque no estoy dentro de su cabeza, pero sí puedo decir que tienen o tuvieron una relación particular. A nadie se le escapa que en los actos de proclamación, los grandes ausentes fueron Jaime Arturo del Burgo y Telma Ortiz, la hermana de la Reina”

    http://www.elespanol.com/corazon/20151011/70742950_0.html

    El régimen opusino catalán del 11-M no puede ser más repugnante y descarado. Y está como loco, malignamente loco. Ellos mismos no paran de apuntar la relación 11-M-Opus-Cosa catalana-Extorsión general.

  10. Gran artículo!

    Impresionante, alucinante,… Que le pasaría al Director de la CIA si se dedicara a explicar asuntos top secret a políticos (…) ajenos al gobierno,…? Cadena perpetua.

    Esto tiene que saberse! Es un escándalo!

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